Antes de continuar con que son y la labor que desempeñan estas agencias de calificación, adelantemos que las 3 más importantes, Moody's, Standard&Poors, Fitch Ratings controlan más del 90% del mercado de calificación. Estas Agencias fueron las que calificaron bonos construidos en hipotecas subprime ( en Estados Unidos) y que en vez de calificar estos bonos con una calificación baja ( alto riesgo y baja liquidez) los respaldaron con calificaciones más benévolas, luego en el 2008 se demostró que no tenían valor alguno, sin olvidar que respaldaron así mismo deudas de importantes empresas quebradas como por ejemplo Parmalat,, Enron Claves del caso Enron | elmundo.es o Lehman Brothers.
Las agencias de calificación de riesgos, agencias de clasificación de créditos o agencias de rating son empresas que, por cuenta de un cliente, califican unos determinados productos financieros o activos, ya sean de empresas, gobiernos, gobiernos regionales...etc. Sus notas o calificaciones valoran el riesgo de impago y el deterioro de la solvencia del emisor.
Aunque existen muchas,el mercado está controlado por las tres grandes compañías que hemos nombrado, formando un oligopolio que controla el 90% de este negocio privado.
El rating, emitido por una Agencia, es una calificación de la solvencia de una empresa o un país para hacer frente a sus obligaciones, es decir su capacidad de pago,un descenso de esta calificación puede crear un círculo vicioso, ya que no solamente los intereses que debe pagar este Estado o empresa suben al descender su rating, sino que otros contratos con otras instituciones financieras pueden verse afectados, resultando un incremento de gasto y un subsiguiente descenso de solvencia que a su vez vuelve a bajar su calificación.
Pero no olvidemos que las agencias, son un negocio privado.
El profesor García Montalvo de la Universidad Pompeu Fabra aclara que "si la agencia pone una calificación a tus activos que no te convence, puedes no pagar, así que les interesa poner AAA porque si no el cliente podría irse". Y añade:
"antes estas agencias tenían los incentivos correctos porque sus clientes eran los inversores y la agencia debía decirles la verdad. El problema [ahora] es que nadie sabe el modelo que utilizan para calcular [la solvencia]; cobran por hacerlo, pero no te dicen sus variables. Lo que sí sabemos es que en los últimos siete años no han modificados sus modelos y estos tenían fallos".
La crisis de 2008 demostró que sobre los conglomerados globales o transfronterizos no existen mecanismos eficientes de control, son demasiado grandes y actúan en demasiadas áreas geográficas, tampoco están sujetos a controles específicos por parte de entidades estatales puesto que sus actividades traspasan fronteras, y no existe hoy por hoy una coordinación ente estados adecuadas.
Por otro lado la supervisión financiera de estas agencias no da la respuesta adecuada a la aparición de productos financieros, novedosos, de una complejidad extraordinaria, que movilizan gran cantidad de dinero sin un crédito y una garantía de respaldo suficientes como se demostró con el colapso de 2008, comercializados de forma global y por decirlo de algún modo " repartidos en pequeñas porciones" llegaron al mercado productos con estructuras financieras complejas cuyo valor liquidativo en muchos casos fue 0.
La calificación de valores ha sido esencial en el desarrollo de los mercados de capitales, el conocer de antemano, el riesgo que se quiere asumir a la hora de realizar una inversión, es determinante para cualquier inversor sea este un Estado, una empresa o un particular.
Como comentamos la semana pasada, un ejemplo, puede ser un particular que desea invertir en Deuda Soberana, según el rating o calificación de dicha deuda, el Estado emisor le pagará mas o menos intereses y en contra partida tendrá más o menos garantías tanto de cobrar los intereses, como de recuperar el capital invertido, en este sentido, el poder de las Agencias de calificación es enorme.
Son las Agencias de Calificación las que determinan que se considera inversión y que se considera especulación. Todas las las instituciones financieras, desde las entidades de crédito a los fondos de pensiones de empleo, utilizan sus servicios para determinar sus necesidades de capital a efectos de solvencia o para determinar los eventuales riesgos de una determinada operación de inversión. Junto con los auditores son los principales guardianes del mercado y deben con las autoridades financieras vigilar la integridad del mercado de valores.
El renombre de estas calificaciones por parte de los operadores económicos ha conducido a un sistema financiero de calificación de riesgos, en el cual tanto Estados como Empresas se someten a una evaluación que si es positiva comporta, entre otras cosas la flexibilidad en las fuentes de financiación, un mejor acceso a los mercados de capitales, o una reducción del coste de endeudamiento ( pagar menos por la deuda que se emite). Por el contrario cuanto más se deteriora el rating de un Estado o Empresa por poner algún ejemplo, debe pagar mas por la deuda que emite, entre otros inconvenientes y desventajas. El bono se acerca al 7%, con la prima de riesgo en 533 puntos,Inversión - Bolsas - Mercados. Expansión.com
La actividad de las agencias de rating y la de la mayor parte de las entidades privadas de regulación y control plantean graves problemas de legitimidad. El principal es su falta de responsabilidad pues son virtualmente invulnerables a pesar de la trascendencia de sus decisiones. Ello no implica que sean o deban ser ajenas a controles externos. En diciembre de 2004, la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV) aprobó un Código para la autorregulación de las agencias de calificación, cuyo objetivo era promover la protección del inversor salvaguardando la integridad del proceso de calificación todo esto ha sido puesto en entredicho tras los sucesivos escándalos financieros. Hasta la fecha los Estados habían sido incapaces de exigir responsabilidades a estas agencias (Japón lo intentó sin éxito) y al contrario, ellas controlan la actividad de los Estados por medio de sus calificaciones. |